Con más de 6 años de experiencia en la fotografía familiar personalizada, ofrezco una mirada fresca y espontánea a las distintas etapas de la maternidad, desde la planificación de un hijo (sesión pre-embarazo) hasta la consolidación de la familia.

Estudié fotografía publicitaria en el prestigioso Fashion Institute of Technology de la ciudad de Nueva York. Entre modelos, maquilladores, estilistas y peinadores, me dí cuenta de que quería retratar personas en su estado natural, en la belleza de sus momentos íntimos y felices. En el 2008, mientras estudiaba mi segunda carrera (diseño gráfico), tuve la oportunidad de fotografiar el nacimiento de mi sobrino Felipe, hecho que marcó mi rumbo en el ámbito de la fotografía. Años después, esas imágenes formarían parte de la exposición Murales Fotográficos Hospitalarios, premio que me valió la publicación en un libro junto a varios grandes de la fotografía en Chile.

Gracias a que el año 2014 mi emprendimiento fue ganador del Capital Semilla, actualmente cuento con equipos y programas de última generación. Mis productos son altamente personalizados, hechos y empacados a mano exclusivamente para cada uno de mis clientes. Imprimo en Printlab Digital (Santiago), en Blurb (California) y en Adorama (Nueva York), pues me interesa que mis clientes obtengan la mejor calidad en impresión fotográfica.

Además, desde septiembre del 2013 soy la orgullosa mamá de Domingo Valentín.

Sé lo difícil que es posar, por lo que prefiero las fotografías naturales. He comprobado que la esencia de las personas es capturada con mayor naturalidad en espacios que les son familiares (como sus propias casas) o donde se sienten libres y felices (como la playa y otros exteriores). Además, de esta forma consigo crear fotografías únicas que reflejan la verdadera personalidad de cada uno de mis retratados. En Estados Unidos esto se conoce como “lifestyle photography”, que quiere decir, fotografía de estilo de vida. Mi objetivo es capturar en imágenes cómo es tu vida y lo especial que es tu familia. Ustedes son únicos, no hay otra familia igual. ¿Por qué tendrían que tener fotos iguales a las del vecino?

El foco estará en la relación que tienen los miembros de tu familia, en su conexión, en cómo interactúan. A veces les pediré que miren a la cámara, pero la mayoría del tiempo sólo les pediré que sean ustedes, que se relajen y que disfruten el momento de estar juntos, haciendo cualquier cosa que hagan normalmente. Sobre todo para las sesiones con niños pequeños, es importante que sepas que ellos “la llevan”, y que lo mejor es seguirlos. Forzarlos a quedarse quietos u obligarlos a sonreír para la cámara sólo resultará en pataletas y sonrisas falsas. Los niños se demoran un poco en entrar en confianza, pero una vez que lo logran, es cuando comienza la verdadera magia :-)

En cuanto a los retoques, creo que la belleza más pura proviene de la felicidad interna y de la naturalidad. Por esto siento que el excesivo retoque resulta en fotografías que se ven plásticas y niños que parecen de cera. Sin embargo, también entiendo que si en tu foto favorita se te ve un rollito, o algo de papada, o si tu hijo(a) justo el día de la sesión se rasguñó la cara sin querer, no querrás que esos detalles queden para la posteridad. Para eso existe Photoshop, y no dudes que ocuparé la herramienta de retoque para lograr una imagen que querrás exhibir una y otra vez.

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